Vivimos un momento súper interesante —y algo inquietante—: ya no basta con crear tecnología. Lo realmente poderoso hoy es que la tecnología crea consumidores, mercados… hasta maneras de pensar. Como dice Miguel Moya Lorman en su reflexión sobre la “economía de humanos”, muchos procesos que antes dependían de decisiones humanas —crear, decidir, conectar— ahora se automatizan. 


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📉 Automatización de la vida diaria y del consumo

  • Extracto realizado por Alvaro Abril, Coordinador de Comunicaciones, UNISABANETA

    Las pautas automatizadas —esa publicidad que llega a tu celular justo cuando piensas en algo, esos descuentos que aparecen como por arte de magia, esas sugerencias de productos justo con lo que estabas soñando comprar— no son azar.

  • Detrás hay algoritmos que analizan datos, hábitos, búsquedas, comportamiento. Y con base en eso: programan qué verás, cuándo, cómo, con qué frecuencia. inesdi.com+2Working Bits+2

  • Esto transforma al consumo en algo casi “reflejo automático”: no decidimos conscientemente tanto como reaccionamos a un estímulo cuidadosamente preparado.

🔁 ¿Quién moldea a quién?

Al construir esos algoritmos, quienes diseñan campañas, sistemas, herramientas, creemos que somos los que mandamos. Pero en realidad, muchas veces somos moldeados:

  • El mundo digital nos “lee” — nuestros gustos, temores, ansiedades, deseos — para ofrecernos contenido, productos, una versión de vida.

  • Entonces, nuestra libertad de elección muchas veces se vuelve una ilusión: decidimos, sí, pero dentro de lo que ya está dentro del rango que el algoritmo considera “ideal” para nosotros.

  • Casi sin darnos cuenta, empezamos a responder a ese diseño: compramos, consumimos, nos comportamos, nos proyectamos según lo que “la máquina” predijo sería óptimo para nosotros.

🏦 El papel de la banca y las grandes empresas

Y en sectores como la banca, esta lógica se vuelve doblemente poderosa:

  • La automatización permite que cada transacción, cada comportamiento digital, cada click sea registrado, analizado, clasificado.

  • Con eso, se segmenta: qué cliente eres, qué necesitas, cuándo ofrecerte un producto, cuándo “convencerte” de endeudarte o invertir. Latinia+1

  • Las instituciones se apoyan en algoritmos para definir campañas, ofertas, comisiones, segmentaciones — y muchas veces el usuario ni se entera de cómo fue “perfilado”.

Así, la banca no solo sigue tus decisiones: las anticipa. No solo responde a tus necesidades: las condiciona.

❤️ ¿Qué significa esto para nosotros como personas, como estudiantes, como ciudadanos?

Porque al final, no es solo marketing o ventas. Es nuestra identidad digital, nuestra vida cotidiana:

  • El riesgo es vivir “encapsulados” — en burbujas de contenido que refuerzan lo que ya pensamos — sin exponernos a nuevas ideas. Ese fenómeno se conoce como “cámara de eco”. Los algoritmos deciden lo que vemos, lo que escuchamos, lo que creemos. rodrigodelolmo.com+1

  • Perdemos la oportunidad de cuestionar lo que consumimos, de decidir desde la reflexión, de reconocer lo que vale, lo que nos nutre.

  • Por eso cada vez será más importante desarrollar un pensamiento crítico: no dejar que “nos vendan la vida”. Que seamos nosotros quienes decidamos cómo vivirla.

🗣️ ¿Qué podemos hacer desde una institución educativa como Unisabaneta?

Para una universidad —como Unisabaneta— esto representa un reto: formar no solo profesionales técnicos, sino seres humanos conscientes. Por eso:

  • Necesitamos enseñar sobre ética digital, algoritmos, cómo funcionan las plataformas, el poder que tienen sobre nuestras decisiones.

  • Fomentar una mirada crítica frente a la “automatización del consumo”. Que los estudiantes aprendan a usar la tecnología para crear valor humano, no solo para vender.

  • Rescatar lo auténtico: marcas, proyectos, trabajos, relaciones con un rostro humano, con sentido, con propósito — más allá del “click”, del algoritmo, de lo programado.

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